Cd. de México (13 julio 2026).- El empresario Ricardo Andrés Álvarez Fonseca, sobrino de Hernán Bermúdez Requena, líder del grupo criminal “La Barredora”, fue señalado por la microempresaria Anaís Elías Valadez de haberla defraudado tras contratarle el suministro de una válvula especializada para un proyecto de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Veracruz.
Durante una entrevista con el periodista Irving Pineda para Azteca Noticias, la empresaria relató que la negociación fue realizada por Karen Piña, a quien refirió como colaboradora cercana de Álvarez Fonseca y esposa del cirujano plástico José Luis Vázquez Antón.
La empresa Energy Cocomex, propiedad de Ricardo Álvarez Fonseca, solicitó una válvula industrial con un valor cercano a los siete millones de pesos para una obra en Agua Dulce, Veracruz, pero únicamente recibió un anticipo de alrededor de 340 mil pesos.
Pese a haber entregado el material en las instalaciones donde se desarrollaba el proyecto, y de contar con órdenes de compra, facturas, así como evidencia fotográfica, Elías Valadez nunca recibió el resto del pago.
Sostuvo que luego de que intentó cobrar el adeudo, no solo se enfrentó con obstáculos para localizar a Álvarez Fonseca y su empresa Energy Cocomex, sino que además del incumplimiento de pago, su empresa resultó afectada por revisiones del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Foto: Captura de pantalla
Frente a esta situación, la empresaria promovió una demanda mercantil, sin embargo, sigue sin resolverse. Incluso, el SAT le suspendió su certificado de sello digital, lo que le ha impedido facturar desde enero de este año.
Mientras que la empresa cambió su razón social a Cocomex Holdings, lo que le ha permitido continuar operando y ejecutando obras.
Por ello, sostuvo que detrás del caso existiría una red de protección política, ya que a pesar de las investigaciones contra Hernán Bermúdez, las empresas relacionadas con Ricardo Álvarez Fonseca siguen obteniendo contratos.

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Asimismo, acusó que las instituciones gubernamentales y revisiones fiscales terminaron afectando al proveedor y no a la compañía que incumplió con el pago.
Redacción