Cd. de México (14 mayo 2026).- Más de 80 mujeres, víctimas de violencia gineco-obstétrica exigen justicia contra el ginecólogo Jesús Estuardo Luján Irastorza, conocido como “El Rey del Parto Inducido”, quien enfrenta denuncias penales por negligencia y procedimientos realizados sin consentimiento, en la Ciudad de México.

Foto: Instagram
El colectivo Con Ovarios, que representa a 70 de esas pacientes, denunció que Jesús Estuardo Luján Irastorza, busca obtener su libertad “mediante un recurso de revisión promovido contra la negativa de una suspensión definitiva con efectos restitutorios”, con la que pretendía recuperar su libertad inmediata.
El recurso será resuelto este jueves por los magistrados Flor de María Paz Muñozcano, Mario Ariel Acevedo Carrillo y Alejandro Gómez Sánchez, integrantes del Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito.
En marzo de 2024, la Fiscalía de Justicia de la Ciudad de México obtuvo una orden de aprehensión contra Jesús Estuardo Luján Irastorza, por responsabilidad profesional y práctica indebida del servicio médico.
Sin embargo, el ginecólogo permaneció prófugo y logró sustraerse de las autoridades mexicanas mediante recursos de amparo durante más de un año.
En octubre de 2025, Jesús Estuardo Luján Irastorza, fue detenido por el ICE en California y entregado por autoridades de Estados Unidos para enfrentar el proceso penal en México, por lo que ingresó al Reclusorio Sur, donde actualmente permanece bajo prisión preventiva.
Las mujeres y madres sostienen que Jesús Estuardo Luján Irastorza, ha utilizado distintos mecanismos legales para retrasar el avance del proceso y mantenerse fuera del alcance de la justicia.
“Las víctimas no queremos privilegios. Queremos justicia. Queremos que no vuelva a utilizarse al sistema judicial como una vía para escapar de él”, subrayó el colectivo Con Ovarios.

Foto: La Jornada
El médico incumplió medidas impuestas por el Poder Judicial, pues nunca acudió a firmar ante las autoridades, incluso presentó justificantes médicos que más tarde fueron desconocidos por los propios médicos que supuestamente los emitieron.
El caso de Jesús Estuardo Luján Irastorza, sería un expediente representativo de violencia gineco-obstétrica en México, mujeres y madres lo señalan por negligencia médica, violencia obstétrica, procedimientos sin consentimiento informado y malas prácticas durante embarazos y partos.
El médico promovía el llamado “parto humanizado”, ofrecía atención cercana y respetuosa. Sin embargo, surgieron denuncias de pacientes que fueron sometidas a partos inducidos sin autorización, cesáreas de emergencia y tratamientos costosos por supuestos problemas de infertilidad.
Las denunciantes afirman que sus bebés murieron antes de nacer, mientras que otros menores sufrieron daño cerebral, sufrimiento fetal o secuelas físicas permanentes derivadas de negligencia médica y diagnósticos tardíos.
Al respecto, la abogada Yulieba Gómez Islas, integrante del despacho Nassar Nassar y Asociados, dijo que inicialmente se pensó que eran casos aislados, pero conforme avanzaron las investigaciones se identificaron patrones similares en diversos expedientes, por ello el despacho tomó la representación legal de las víctimas de manera pro bono.
“La violencia gineco-obstétrica es algo que hemos sufrido las mujeres toda la vida. Aunque exista una sentencia, hay daños irreparables, como la pérdida de un bebé”, señaló la abogada.
En contraparte, Jesús Estuardo Luján Irastorza, ha rechazado las acusaciones y también difundido en redes sociales testimonios de pacientes satisfechas con su atención.
No obstante, el caso llegó a la Cámara de Diputados, donde la diputada federal María Teresa Ealy Díaz, junto con el colectivo Con Ovarios y el despacho Nassar Nassar y Asociados, presentaron una iniciativa para prevenir y erradicar la violencia gineco-obstétrica en México.
La propuesta busca establecer mecanismos de protección para pacientes, sanciones más claras y protocolos obligatorios para evitar que otras mujeres enfrenten este tipo de violencia en hospitales y consultorios médicos.
Redacción