Cd. de México (30 abril 2026).- Ante las acusaciones contra Rubén Rocha Moya, ahora la situación financiera de Sinaloa entró en alerta tras la colocación de una nota crediticia con implicaciones negativas por la calificadora S&P Global Ratings.

La calificación llegó un día después de que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, presentó acusaciones contra el mandatario por nexos con el crimen organizado.
Los señalamientos ponen en riesgo la relación financiera de Sinaloa con bancos e inversionistas, de acuerdo con S&P Global Ratings.
La nota crediticia podría traducirse en condiciones más estrictas para que Sinaloa acceda a financiamiento, en una situación donde su liquidez ya mostraba señales de vulnerabilidad.
El organismo consideró que es pronto para medir el impacto total del caso que involucra a Rocha, pero no descartó un recorte de la calificación si se detecta un deterioro en la liquidez y el manejo presupuestal de Sinaloa.
En contraste, si los riesgos se contienen, podría mantener su nota actual.
Al cierre de 2025, la deuda de Sinaloa ascendía a 7,182 millones de pesos, con una proporción significativa de compromisos de corto plazo.
Entre sus principales acreedores están Banorte, Santander y BBVA México, lo que subraya la importancia de mantener abiertas las líneas de financiamiento.
Para autoridades estadounidenses, Rocha y otros nueve funcionarios conspiraron con el Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de drogas, a cambio de beneficios políticos y económicos.
Las acusaciones fueron rechazadas por Rocha Moya, quien afirmó que no solicitará licencia y aseguró que “el que nada debe, nada teme”, por lo que se mantendrá en sus funciones.
La FGR inició una carpeta de investigación a partir de los señalamientos de Estados Unidos contra el mandatario y otros políticos morenistas de Sinaloa, como el actual senador Enrique Inzunza.
Mientras tanto, sigue la violencia en el estado tras el asesinato de Homar Salas, secretario general electo del sindicato de trabajadores de Culiacán.
Agencias