Cd. de México (27 octubre 2025).- El gobierno federal anticipa un 2026 con estabilidad macroeconómica, crecimiento moderado y finanzas “sanas”, pero también con una mayor presión fiscal para los contribuyentes. Así se desprendió del análisis del Paquete Económico 2026 ante las comisiones unidas de Hacienda y Crédito Público y de Estudios Legislativos Primera del Senado, donde funcionarios de la Secretaría de Hacienda defendieron su propuesta de ingresos y gasto para el próximo año.

Insiste Hacienda que no hay nuevos impuestos, sino que se actualizan —al alza— los ya existentes

De acuerdo con la subsecretaria de Hacienda, María del Carmen Bonilla Rodríguez, el gobierno espera un crecimiento económico de entre 1.8% y 2.8%, sustentado en la inversión privada, el consumo interno y un marco fiscal “estable”.

Explicó que los ingresos totales se estiman en 8.7 billones de pesos, con una recaudación tributaria del 15.1% del PIB, la más alta registrada. El déficit público se ubicará en 4.1% del PIB, con una deuda pública equivalente al 52.3% del producto interno bruto.

“Las finanzas públicas de México se mantienen sanas y en una senda sostenible. La deuda pública conserva una trayectoria estable, mientras el déficit se mantiene en niveles prudentes pese a un entorno internacional complejo”, aseguró Bonilla.

La funcionaria destacó además que la inflación general “se mantiene dentro del rango previsto por el Banco de México”, gracias a medidas como el Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC) y los acuerdos para estabilizar los precios de las gasolinas. El tipo de cambio, añadió, “se mantiene fuerte en niveles inferiores a los 18.5 pesos por dólar”, mientras que las tasas de interés comienzan a ajustarse a la baja.

A pesar del discurso optimista, el endeudamiento neto propuesto para 2026 ascenderá a casi dos billones de pesos: un billón 780 mil millones de pesos en deuda interna y 15 mil 500 millones de dólares en deuda externa. Bonilla aseguró que continuarán las coberturas petroleras y cambiarias para mitigar riesgos.

No hay “nuevos impuestos”… pero sí más cobros

El subsecretario de Ingresos, Gabriel Lerma Cotera, insistió en que el paquete “no crea nuevos impuestos”, aunque actualiza tasas, retenciones y cuotas que implicarán mayores pagos para millones de contribuyentes.

Este paquete mantiene su compromiso con la estabilidad macroeconómica, la responsabilidad fiscal y la justicia tributaria sin crear nuevos impuestos”, dijo.

Sin embargo, el aumento de la recaudación —520 mil millones de pesos más que en 2025, equivalente a 6.3% en términos reales— provendrá de ajustes y ampliación de bases fiscales. Lerma precisó que se reforzará la detección de evasión, contrabando y uso indebido de deducciones, así como la aplicación de “medidas extrafiscales” para que “todas y todos los contribuyentes participen de manera más equitativa”.

Entre los cambios más relevantes figura la eliminación de la deducibilidad de las cuotas que los bancos pagan al IPAB por el rescate financiero, así como la actualización de las tasas de retención de intereses para ahorradores, inversionistas y plataformas digitales.

Quiero insistir en que no son impuestos nuevos, solo se actualizan las tasas de retención”, matizó Lerma.

A partir de 2026, las Fintech deberán retener IVA e ISR por los intereses generados en operaciones donde actúan como intermediarias, y las plataformas digitales de intermediación —como servicios de entrega o renta de hospedaje— deberán aplicar una tasa de retención uniforme del 2.5%, equivalente a la del Régimen Simplificado de Confianza.

También se ajustarán las tasas de retención provisional que aplican los bancos y los recargos por créditos fiscales, lo que, en los hechos, representará un aumento en los impuestos pagados por trabajadores, ahorradores y pequeños empresarios.

Golpe al bolsillo: refrescos, tabaco y videojuegos

El funcionario confirmó además la actualización de cuotas del IEPS en bebidas saborizadas, tabaco, juegos y apuestas, así como la incorporación de productos como bolsas de nicotina, bebidas con edulcorantes y videojuegos violentos a la lista de bienes gravados.

Reconoció que el impuesto a refrescos y bebidas azucaradas fue ajustado de 3.8 a 1.5 pesos por litro, tras un acuerdo con la industria, con el compromiso de reducir 30% el contenido de azúcar en 2026. Aun así, este incremento afectará directamente el consumo de las familias, ya que los refrescos y bebidas procesadas representan uno de los principales gastos no básicos en los hogares de bajos ingresos.

De acuerdo con proyecciones de Hacienda, la actualización del IEPS en estos rubros podría elevar el precio de las bebidas hasta en 10% y generar ingresos adicionales por más de 20 mil millones de pesos para 2026.

Riesgos para la clase media y los pequeños negocios

Durante la sesión, senadores de oposición advirtieron que la política fiscal del gobierno de Morena acentuará la presión sobre los contribuyentes cumplidos. El panista Raymundo Bolaños alertó sobre disposiciones que permiten al SAT bloquear flujos financieros y limitar garantías tradicionales, lo que podría ahogar a micro, pequeñas y medianas empresas.

Quitar la posibilidad de fianzas impide que los contribuyentes garanticen sus créditos sin afectar su liquidez. Eso genera un perjuicio directo porque interrumpe procesos productivos”, advirtió.

El senador Luis Alfonso Silva Romo, del Partido Verde, defendió la reforma al artículo 30-B del Código Fiscal de la Federación, que otorga acceso en tiempo real a la información de plataformas digitales. Negó que se trate de una “ley espía”:

“Este acceso es únicamente para comprobar el cumplimiento de las obligaciones fiscales”.

Mientras tanto, el panista Miguel Ángel Yunes, presidente de la Comisión de Hacienda, subrayó que el análisis del paquete debe realizarse “de manera profunda, institucional y responsable”, al tiempo que pidió claridad sobre cuánto espera recaudar Hacienda por cada ajuste fiscal.

Impacto en la economía de los mexicanos

Aunque Hacienda presume estabilidad y disciplina, el efecto real del paquete económico 2026 será una mayor carga impositiva para los hogares y negocios. Los aumentos en retenciones, cuotas e impuestos al consumo reducirán el ingreso disponible, mientras que la inflación y las tasas de interés seguirán afectando el crédito al consumo y a la inversión.

En términos prácticos, los mexicanos pagarán más por los mismos productos y servicios. Desde refrescos y cigarrillos hasta plataformas digitales y rendimientos financieros, el gasto cotidiano se encarecerá en un contexto de bajo crecimiento económico.

El dictamen de la Ley de Ingresos 2026 será discutido y votado el próximo martes en comisiones, antes de pasar al Pleno del Senado, donde se prevé una sesión intensa por lo que la oposición considera “una recaudación disfrazada de actualización”.

Ángel Gallegos

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