Cd. de México (07 junio 2025).- Reapareció Carlos Torres Torres, esposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda. En sus redes sociales, presumió una fotografía en compañía de dos menores de edad en la Feria del Libro de Tijuana, que se celebra en el Museo del Trompo.

“Me vine con Carlos Andrés y Nico a la feria del libro de Tijuana…Va a estar del 6 al 15 Junio, no se la pierdan!!”, dice la publicación.
Aunque la fotografía fue publicada a las 14 horas con dos minutos de este sábado, no se tiene certeza sobre la hora ni la fecha exacta en la que el ex titular de la coordinación de proyectos especiales de Baja California y del Ayuntamiento de Tijuana estuvo disfrutando de la edición 40 de la Feria del Libro de la ciudad.
El esposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, ha generado un intenso debate político y social en la región.
La revocación de su visa para ingresar a Estados Unidos, junto con la de la mandataria estatal, ha levantado sospechas y especulaciones sobre posibles investigaciones en curso.
Aunque las autoridades de Estados Unidos no han revelado oficialmente los motivos oficiales de la decisión, Semanario ZETA reveló que la revocación de la visa estaría relacionada con presuntas irregularidades financieras y vínculos con el crimen organizado.
Desde el ámbito político, la renuncia de Carlos Torres Torres a su cargo honorario como Coordinador de Proyectos Estratégicos ha sido interpretada como un intento de reducir la polarización y evitar que el escándalo afecte la administración estatal. Su salida ocurre en un contexto de creciente presión mediática y cuestionamientos sobre su influencia en el gobierno de Baja California.
A pesar de no ocupar un puesto formal dentro de la estructura gubernamental, su cercanía con la gobernadora y su participación en proyectos estratégicos lo han convertido en una figura clave en la política local.

En el plano social, la controversia ha generado reacciones divididas entre la ciudadanía. Mientras algunos sectores defienden la trayectoria de Torres Torres, en la administración pública tanto en el Partido Acción Nacional como en Morena, y consideran que la revocación de su visa es una medida administrativa sin implicaciones legales, otros exigen mayor transparencia y una explicación clara sobre los motivos detrás de la decisión de las autoridades estadounidenses.
Marina del Pilar Ávila Olmeda ha intentado minimizar el impacto del escándalo, asegurando que se trata de un “asunto cerrado” y que su administración continuará enfocada en el desarrollo del estado.
Legalmente, el caso sigue rodeado de incertidumbre. Aunque no se ha confirmado ninguna acusación formal en contra de Torres Torres, reportes periodísticos revelados señalan que, tanto él como su hermano, podrían estar bajo investigación por presuntas actividades ilícitas relacionadas con el contrabando de combustible.
La Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (Femdo) en México también estaría analizando el caso, lo que podría derivar en futuras acciones legales.
Semanario Zeta