Cd. de México (13 febrero 2025).- Tres niños fallecieron tras consumir pan envenenado que habría sido colocado en la vía pública, presuntamente para eliminar perros callejeros, en la comunidad de San Cayetano, en Chiapas.

De acuerdo con testigos, el pan envenenado habría sido desechado por orden de las autoridades ejidales para controlar la población de perros callejeros en el municipio de El Bosque.
Sin embargo, las menores de 6, 8 y 10 años de edad, lo consumieron accidentalmente, lo que les causó la muerte en las primeras horas de este jueves.
A pesar de los esfuerzos de sus padres por auxiliarlas y la intervención de paramédicos, no fue posible salvarlas.
El hecho provocó indignación entre los habitantes de la comunidad, quienes han exigido a las autoridades que se haga justicia.
La Fiscalía de Chiapas confirmó que inició carpeta de investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
Los familiares de las niñas, originarias de Chenalhó, trasladaron sus cuerpos a su comunidad para ser sepultadas conforme a sus tradiciones. Debido a sus costumbres, se negaron a la realización de la necropsia de ley.
Detienen a funcionarios por muerte de menores que comieron pan envenenado
El fiscal de Chiapas, Jorge Luis Llaven dio a conocer que dos autoridades comunales del ejido San Cayetano, perteneciente al municipio de El Bosque, fueron detenidas por la muerte de tres menores de edad, originarios de Chenalhó, quienes comieron pan envenenado.
Indicó que se indaga la posibilidad de que Martín ‘N’ y Bartolo ‘N, funcionarios de San Cayetano colocaron el veneno en el pan con el fin de exterminar ratas, gatos o perros, “y si esto provocó, de manera accidental, la ingesta de sustancias tóxicas por parte de los menores.
La causa de la muerte de los tres menores es falla orgánica múltiple por intoxicación”, dijo Llaven.
En 48 horas se resolverá la situación jurídica de los detenidos.
Los menores, una niña y dos niños, de 2, 4, y 6 años, fueron de visita a la comunidad el pasado 13 de febrero, cuando fueron a una tienda a comprar dulces. Posteriormente, se comieron el pan envenenado que fue tirado en la calle.
Al ver que no regresaban de la tienda, su madre fue a buscarlos y los encontró afuera desmayados. Dos ya habían fallecido, mientras que uno de ellos fue trasladado a una clínica en Chenalhó, donde murió.
Redacción