Cd. de México (02 febrero 2025).- No hay día que no se cumpla: Llegó el 1 de febrero. La reciente imposición de aranceles del 25% por parte del presidente Donald Trump a los productos provenientes de México y Canadá es una medida que, lejos de beneficiar a alguna de las partes, representa un retroceso en la integración económica y un síntoma claro del fracaso en la negociación del gobierno mexicano, culpado por la Casa Blanca de vínculos con el crimen organizado.
En primer lugar, estos aranceles incrementan los costos de importación para las empresas estadounidenses que dependen de insumos y productos fabricados en México y Canadá.
Esto se traduce en mayores costos de producción y, en última instancia, en precios más altos para los consumidores finales en Estados Unidos. Además, la competitividad de las exportaciones mexicanas y canadienses se ve seriamente afectada, lo que podría llevar a una desaceleración económica en estos países y a la reubicación de inversiones hacia otras regiones con menores barreras comerciales.
Lo que vendrá en los meses siguientes es todavía más complejo, tal como lo advirtió Trudeau a los canadienses. Va más allá de un incremento de precios y la crisis global que tiene a México en el ojo del huracán.
Para Standard and Poor’s, se pone en riesgo la viabilidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuyo propósito es precisamente facilitar el comercio y la inversión entre estas naciones. Al imponer barreras comerciales, se socavan los principios de cooperación trilateral y se genera incertidumbre en los mercados financieros, afectando el tipo de cambio, el flujo de inversiones y la confianza de las empresas en la región.
La crisis arancelaria estará afectando sectores clave de la economía estadounidense, como la agricultura y la manufactura, que dependen en gran medida de sus exportaciones a estos países. En lugar de resolver problemas como la inseguridad, la migración o el tráfico de sustancias ilícitas, estas medidas solo agravan las tensiones y dificultan la búsqueda de soluciones constructivas.
En una negociación atípica, el gobierno mexicano tomó determinaciones encaminadas a proteger a los cárteles de la droga antes que a los mexicanos. Morena entregó la economía de los mexicanos para no entregar a los narcotraficantes, priorizando intereses oscuros sobre el bienestar de la población.
En el comunicado de la Casa Blanca se establece que, de reconocer al narcotráfico como organizaciones terroristas, la medida arancelaria se cancelaría. Sin embargo, Claudia Sheinbaum ha externado que no dará marcha atrás y seguirá en el facto, protegiendo a los criminales.
Es momento de rescatar el México republicano de instituciones fuertes y cooperación internacional. Solo a través de la unidad y el fortalecimiento de nuestras instituciones podremos enfrentar los retos del futuro y asegurar un desarrollo sostenible y equitativo para todos los mexicanos.
Daniel Echeverría Alemán
Mexicano y republicano.
*Nota de editor 1-. Daniel Echeverria es Especialista en Administración Pública y Economía, en el sector público, privado y la academia. Ha participado en proyectos relativos a Políticas Públicas de Drogas con perspectiva de sostenibilidad y viabilidad económica y además es exasesor legislativo.
*Nota del editor 2-. Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor y su cuenta de Twitter o X para comentarios es @DaEcheverriaMX.