Cd. de México (26 noviembre 2024).- Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), descubrieron a dos metros de profundidad, los restos de un canal navegable y un muelle que datan de la época prehispánica, en la avenida Chapultepec de la Ciudad de México.

El hallazgo ocurrió durante la inspección de los trabajos de un paso a desnivel, contiguo al paradero de transporte público de la estación Chapultepec del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.

María de Lourdes López Camacho, experta del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec (MNH), dio a conocer la localización de varias partes de un cauce artificial y, un pequeño puerto que servía como punto de partida y llegada de canoas hacia el Lago de Texcoco.

“El canal de origen prehispánico, que acabamos de encontrar, está referido en el Mapa de Uppsala (ca.1550), donde aparece con una canoa en tránsito. Este debió ser un ‘camino de agua’ principal, porque a través de la excavación arqueológica y la correlación estratigráfica hemos corroborado que su ancho máximo es de 1.80 metros, un espacio angosto, pero suficiente para el paso de embarcaciones menores“, explicó.

De acuerdo con la directora del Proyecto Bosque, Cerro y Castillo de Chapultepec este hallazgo es “una fortuna”, y detalló que la parte más preservada del canal se ubica debajo del arroyo vehicular de la Avenida Chapultepec, cerca de la calle Lieja y al lado del edificio que fue sede de la Secretaría de Salud, donde en 2023 fueron encontrados vestigios de una residencia del asentamiento prehispánico, previo al pueblo indígena de San Miguel Chapultepec.

Originalmente, aquí pasaba un río que corría del lado sur del cerro y desembocaba en un embalse. Esta corriente fue transformada culturalmente: primero, en un canal navegable; a inicios del virreinato, en un caño y, a mediados del siglo XVIII, en el acueducto de Chapultepec, el cual contó con 904 arcos, y que iba de las ‘albercas de Chapultepec’ a la fuente del Salto del Agua”, detalló la arqueóloga.

Liliana Márquez Escoto, jefa de excavación, mencionó que la unidad de exploración mayor, donde se observa el fondo del canal y las arenas de la playa, mide 2.50 metros de ancho por 4 de largo.

El INAH remitirá ejemplares de madera y residuos orgánicos a laboratorios especializados para investigaciones más detalladas.

Los objetos recuperados continúan en procesos de restauración para su conservación.

Redacción

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.