Cd. de México (22 noviembre 2024).- Ante las arremetidas del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump y las inquietudes de Canadá, México busca reactivar un plan para reducir las importaciones a China; por ello, hizo ajustes en sus propuestas para la extinción de organismos autónomos encargados de la competencia para intentar cumplir con el Tratado de Libre Comercio norteamericano (T-MEC).

“Esta idea de que a través de México están entrando los producto chinos para llevarlos a Estados Unidos no es correcta”, expresó este viernes, Claudia Sheinbaum durante la Mañanera del Pueblo.
Las principales compras a China están relacionadas con las telecomunicaciones, la mayoría de las importaciones chinas las hacen empresas internacionales con operaciones en nuestro país, como armadoras de autos o electrodomésticos, o productores de chips.
“Nosotros tenemos un plan, que está desarrollando el secretario de Hacienda con el secretario de Economía, con el objetivo de sustituir esas importaciones que llegan de China y la mayor parte producirlas en México, sea con empresas mexicanas o con empresas principalmente de Norteamérica” o de otros países, por ejemplo, europeos, aclaró la mandataria.
El presidente electo Donald Trump aseguró que México está sirviendo como una puerta trasera para que China venda bienes más baratos al mercado norteamericano y de ahí sus amenazas de imposición de aranceles y cierre de la frontera.
Algunos políticos canadienses pidieron al primer ministro Justin Trudeau negociar un acuerdo comercial bilateral con Estados Unidos que excluya a México, y aunque Trudeau dijo el pasado jueves que tener a México en el acuerdo “es mi primera opción”, dejó entrever otras alternativas.
“Dependiendo de las decisiones y elecciones que México tome, podríamos tener que mirar otras opciones”, indicó.
Ante esto, Sheinbaum respondió que “hay que ver a qué se refería con la decisión de México”, ya que “nuestra decisión se conoce y nuestra intención además es muy relevante… El tratado es muy bueno para los tres países”.
Mientras, el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, explicó que “México tiene un desbalance (comercial) con China que está creciendo cada año” y que cifró en unos 80.000 millones de dólares y por eso es necesario ajustarlo.
Según Ramírez de la O, la idea fue planteada por el expresidente López Obrador a su homólogo, Joe Biden en 2021, lo cual implicaría que toda Norteamérica comience a “hacer más de todo lo que compra de China y en general de Asia”.
Este proyecto “está cobrando fuerza”, aseguró, y es un plan que está sobre la mesa de cara al futuro de la integración norteamericana.
Empresas tecnológicas como Intel o Foxconn, o automotrices como General Motors y Ford ya comenzaron a contestarle.
“¿Qué no estamos haciendo? Pues microchips“, agregó Ebrad.
Pero anunció que el año que viene la empresa mexicana Claro comenzará a fabricarlos aunque reconoció que “todavía no tiene los más avanzados”, lo que suscita dudas sobre su competitividad en el mercado.
De forma paralela, el oficialismo ha introducido cambios en parte de las leyes que avanzan en el Congreso y que extinguirán siete órganos autónomos para que los que regulaban la libre competencia sean sustituidos por una nueva entidad que, aunque no sea autónoma del Ejecutivo, sí tenga “independencia técnica” e impida los monopolios, que es lo que exige el T-MEC, subrayó Ebrard.
“Lo que se está haciendo es una reforma para hacerlo casi exactamente igual que está en Estados Unidos”, indicó.
Redacción