Cd. de México (16 marzo 2024).- Un 40% de la población a nivel mundial presenta problemas al dormir, el más frecuente es el insomnio, la imposibilidad de conciliar el sueño o de reanudarlo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS]).

En México, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) identificó que 45% de la población adulta tiene mala calidad del sueño en 2023, en consecuencia del síndrome de sueño ineficiente o insomnio, a este porcentaje debían sumarse el índice de personas que padece de trastornos de sueño como hipersomnia, narcolepsia, parasomnias y sonambulismo.
Dormir menos de seis horas aumenta el riesgo de enfermedades crónicas, accidentes y disminuye la esperanza de vida.
Sin embargo, hasta 80% de los problemas para dormir se resuelve con buena higiene del sueño y con hábitos saludables, como mantener un horario constante para acostarse y levantarse, incluso los fines de semana; que el dormitorio esté oscuro, tranquilo y a una temperatura confortable, y sobre todo, sin dispositivos electrónicos en la habitación; además de realizar ejercicio de manera regular.
También se recomienda evitar comidas pesadas, consumir cafeína y alcohol antes de dormir, así como evitar ejercicios intensos justo antes de dormir.
Presentar somnolencia diurna excesiva, que es consecuencia de hábitos no saludables para dormir, factores socioculturales, tiempos largos de traslado, labores domésticas, el cuidado de los hijos y otros que limitan las horas de sueño, disminuye la calidad de vida y la productividad.
Según Pilar Durán Hernández, profesora de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “permanecer despiertos por tiempos prolongados disminuye la secreción de melatonina (hormona que regula el ciclo del sueño), y aumentan los niveles de cortisol (hormona del estrés)”.
En el contexto del Día Mundial del Sueño, que busca crear conciencia en torno a la importancia de la relación entre la calidad del sueño y la salud, ayer se realizó una siesta masiva en el Monumento a la Revolución a convocatoria del Centro de Sueño y Neurociencias (CSN), que reunió a 350 personas.
Redacción