Ciudad de México, México (7 de Diciembre de 2020).- Oscura y turbia, y confesa por pago de sobornos, Mediapro, la empresa bajo la dirección del catalán Jaume Roures, quiere una gran tajada del negocio del futbol en México.

Pese a que tiene cuentas pendientes en Francia, y ha incurrido a través de su holding Imagina Media Audiovisual, una parte también de Jaume Roures, en pagos de sobornos para las clasificatorias de Centroamérica y el Caribe para los mundiales del futbol de 2018 y 2022, Mediapro tiene ya casi un pie metido para hacerse del negocio en el país.

Pretende concretar esta semana, si el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) lo permite, la compra de Fox Sports en México y sus transmisiones vía cable. De esa manera, la empresa que dirige el catalán busca compensar su economía contraída, con ingresos que cayeron un 19 por ciento en 2019, pese que fue capitalizada en 2018 por el fondo internacional Orient Hontai.

No obstante, pese a la búsqueda de oportunidades en diversos países y regiones, Mediapro no ha podido concretar negocios grandes en Latinoamérica, salvo pequeños contratos como la verificación de jugadas, situación en la que también influiría su dudoso proceder y los casos por los que se le señala.

El mes pasado Imagina Media Audiovisual reconoció su responsabilidad jurídica en casos como el pago de sobornos para la compra de los derechos audiovisuales de la fase de clasificación en las regiones de Centroamérica y Caribe para los Campeonatos del Mundo de fútbol de 2014, 2018 y 2022.

La compañía también debe 172 millones de euros a los clubes de la Liga de Futbol Profesional de Francia por los derechos de la liga.

Pero en México, aún está detenida en el IFT la operación que Imagina Media Audiovisual intenta definir con su compañía Mediapro en México para comprar Fox Sports, aprovechando que la institución estableció que el canal deportivo debe ser vendido a fin de que Disney pueda concretar en México la compra de la empresa internacional 20th Century Fox.

La decisión de venta establecida por el IFT descansa en el hecho de que Disney ya posee ESPN, por lo que de no vender Fox Sports, la misma empresa, es decir Disney, podría quedarse con ambas cadenas y hasta con el 80 por ciento de las transmisiones deportivas por la vía de televisión de paga en México, lo que llevaría a incremento en costos para los usuarios. Pero la aparición de Mediapro genera más incertidumbre que certeza.

Redacción