Ciudad de México, México (29 de Noviembre de 2020).- El actor mexicano Kuno Becker desnuda sus emociones y transforma su cuerpo en la película “Ánima”, filme dirigido y protagonizado por él mismo en el que aborda las locuras que una persona puede llegar a hacer por un amor.

“Habla del amor más bello y más grande que justifica todas las locuras que hace cometer”, explicó el actor tras el estreno de la película en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara.

Becker interpreta a Salvador, un hombre obsesivo que se enamora de una chica lesbiana, interpretada por la española Laura Montijano.

Fotografía cedida este sábado, cortesía de C MEDIA FILMS / EFE

Por ello, el personaje de Becker transforma su cuerpo y se mutila para que ella lo acepte y lo ame.

“Es un tipo de amor que de verdad le queda chiquita la palabra, mi personaje es un tipo que no le importa que el amor sea recíproco, pensaba que el amor que él sentía era suficiente para los dos”, expresó.

El intérprete aseguró que el filme, rodado en Ciudad de México con un bajo presupuesto, muestra que el amor no siempre es color de rosa, sino que puede llegar a ser doloroso y poner de rodillas a cualquiera.

El amor triunfa, no a la buena según la sociedad, pero para mí sí triunfa el amor, porque el personaje quería tanto a esa persona que hizo los sacrificios más grandes que se puedan hacer, él no se quería convertir en mujer solo para ser aceptado por ella, sino porque se quería en ella, detalla.

La historia fue escrita por él mismo como un proceso catártico para tratar de exorcizar el amor de una mujer que lo tuvo en un estado casi “de demencia”, confesó.

“Intenté buscar la salida, fui a terapia y literalmente vomité la película, después la tuve que reestructurar y dije voy a hacer esta película como un proceso catártico para que esto que me duele tanto se salga de mí. Casi me mata el amor, pero me siento fuerte”, reveló.

El protagonista de filmes como “Gol” y “El día de la unión” enfrentó el reto más importante de su carrera, no sólo por hacer el rol de una mujer, sino por dar vida a un personaje obsesivo y esquizofrénico.

Agencias