Ciudad de México, México (6 de Noviembre de 2020).- Joe Biden roza ya con los dedos la victoria en las elecciones presidenciales de Estados Unidos cuando el recuento, que continúa este viernes en seis estados de los cuales cinco son decisivos para decantar el resultado, encara su fase final y tras haber tomado la delantera a Donald Trump en los estados de Georgia y Pensilvania, cualquiera de los cuáles prácticamente le garantizaría la Casa Blanca, además de mantener su ventaja en Nevada y Arizona

Biden encabeza ahora cuatro de los cinco estados que aún pueden decidir las elecciones, cuando solo necesita ganar en dos de ellos o bien vencer en Pensilvania, cuyos 20 delegados le garantizan de forma inmediata alcanzar el umbral requerido de 270 compromisarios en el Colegio Electoral. 

En cuanto a Georgia, sus 16 delegados le colocarían a solo uno de la mayoría y le garantizarían, cuando menos, un empate, aunque sobre todo situaría a Trump al borde del precipicio con un golpe casi definitivo: ningún candidato demócrata ha vencido allí desde Bill Clinton en 1992 y es muy difícil que el presidente encuentre otro camino hacia la reelección si pierde ese feudo republicano. No obstante, el secretario de Estado ha anunciado que habrá un segundo recuento de votos por el estrecho margen de votos entre los dos candidatos.

Aún quedan miles de votos por escrutar en ambos estados y la ventaja de Biden es infíma: en Georgia son apenas 1.097 votos sobre un total de casi tres millones, lo que equivale a un empate técnico cuando el escrutinio está en el 99 %, mientras que en Pensilvania asciende a 9.027 sobre un total de casi 6,6 millones, lo que representa solo una décima de ventaja. Dado que Trump ha reiterado que pleiteará en los tribunales lo que considera, sin aportar pruebas, un fraude electoral, la batalla puede aún alargarse más allá de este viernes.

Lento recuento hasta en seis estados

Pese a la incertidumbre de este año, la lentitud del recuento no es excepcional, puesto que los estados siempre tardan varios días en escrutar todos los votos, si bien lo habitual es que, durante la noche electoral, las proyecciones estadísticas tras el primer conteo permitan asignar la victoria de uno y otro candidato.

Sin embargo, lo igualado de la contienda y el abultado volumen de voto anticipado y por correo depositado este año -más de 101 millones de estadounidenses adelantaron su voto, según el recuento de la Universidad de Florida- han impedido que hasta seis estados hayan podido proclamar un vencedor: Alaska, Pensilvania, Georgia, Carolina del Norte, Nevada y Arizona.

Así, en estos momentos, Joe Biden suma 253 compromisarios en el Colegio Electoral, mientras que Trump cuenta con 214, aunque se da por hecho que se llevará los tres delegados de Alaska, un estado que siempre ha votado republicano, salvo en 1964, y en el que lidera con suficiencia el recuento, pese a que solo se ha escrutado el 56 % de los votos. En cambio, la incertidumbre persiste en los otros cinco estados aún en liza, que son los que decidirán las elecciones.

Al margen de Georgia y Pensilvania, Biden mantiene su ventaja en Arizona y Nevada, que conceden once y seis delgadados, respectivamente, por lo que ganando en ambos se aseguraría la Casa Blanca. El demócrata ha ampliado su ventaja en Nevada, donde, con el 91 % escrutado, lleva 22.000 votos más que el presidente. En cambio, Biden y Trump están recortando distancias en Arizona, y el demócrata lidera por poco más de 43.000 votos sobre el presidente frente a la ventaja de más de 60.000 votos que tenía el jueves por la noche.

Los caminos de Trump hacia la Casa Blanca se estrechan

Trump, por su parte, cada vez ve estrecharse más sus posibilidades de alcanzar una victoria, que ya parecían remotas cuando Biden se hizo con Michigan y Wisconsin, recuperando dos de los estados del Cinturón del Óxido que él había arrebatado a los demócratas en 2016.

En esa región, sus opciones pasaban ineludiblemente por conservar Pensilvania, donde el miércoles, cuando se proclamó vencedor en el estado sin esperar a que se completase el recuento, sacaba más de 600.000 votos a Biden; sin embargo, esa ventaja se ha ido diluyendo a medida que pasaban las horas y ahora, cuando el escrutinio se encuentra en el 95 %, el aspirante demócrata se ha puesto en cabeza por un margen de poco más de 9.000 votos.

Más firme es su posición en Carolina del Norte, donde rebasa a Biden por casi 77.000 votos, si bien quedan más de 200.000 votos pendientes, ya que el escrutinio alcanza el 95 %.

En cualquier caso, ninguno de esos estados, de forma aislada, le permitiría volver a ser presidente: Trump necesita vencer en dos de los cuatro estados que ahora lidera Biden y puede que ni siquiera eso sea bastante, puesto que hacerse con Nevada y Arizona apenas le garantiza un empate a 269 compromisarios. Porque perder Georgia le deja al borde del abismo, pero la derrota en Pensilvania sería ya, definitivamente, el último clavo el ataúd de su reelección.

RTVE