Ciudad de México, México (16 de octubre de 2019).- El gobierno federal arrancó  la campaña de vacunación contra la influenza donde se aplicarán más de 32.5 millones de vacunas entre octubre de 2019 y marzo de 2020, donde se busca dar prioridad a niños de 6 meses a 5 años, adultos mayores de 60 años, personas que viven con VIH, cáncer, obesidad, diabetes, embarazadas así como el personal que trabaja en el sector salud.

“Se focaliza a poblaciones de riesgo: mayores de 60, mujeres embarazadas de cualquier edad y cualquier estado de salud en todos los trimestres, personas con enfermedades crónicas”, explicó el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, en conferencia de prensa en Palacio Nacional.

La vacuna contiene las cepas de influenza estacional H1N1, AH3 y tipo B, y que aun cuando su aplicación no evita el contagio, sí disminuye la agresividad del virus porque la persona genera los anticuerpos para defenderse.

El funcionario hizo un llamado a la población joven que se encuentra en buen estado de salud a no quitarle las dosis a las personas que más lo necesitan.

“Con toda confianza llamamos a la ciudadanía que sí se encuentran problemas de abasto llega a la unidad de salud y le dice no le puede poner la vacuna porque no hay lo denuncie y ponemos un canal directo que la unidad de inteligencia epidemiológica del sector salud 01 800 00 44 800. Este es el número de 24 horas para que nos informen cualquier anomalía”.

Finalmente, López-Gatell apuntó que el gobierno federal no fue responsable del desabasto de Metotrexato, medicamento utilizado para tratar varios tipos de cáncer, sino que hubo un desabasto inducido, a través de una sabotaje.

“Tuvimos un sabotaje, tuvimos un desabasto inducida por parte de una compañía monopólica de este producto en particular; estamos hablando el metotrexato, que se usa para la quimioterapia de varios tipos de cáncer pero incluido la leucemia infantil. Entonces no es una responsabilidad del gobierno, fue una muy indeseable práctica de sabotaje de inducción del desabasto”, concluyó.

También recalcó que el desabasto no se debió a una medida de austeridad ya que el presupuesto de salud no tuvo ninguna reducción que implicará la disminución de la capacidad de compra para los medicamentos.

Con información de Angel Gallegos