CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO (19 de enero de 2019).- El gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, anunció que ya se trabaja en la zona siniestrada para reparar el ducto, mientras que se tendrá cuidado en el levantamiento de cuerpos en Tlalhuelilpan. En conferencia también actualizó la cifra de víctimas.

“El conteo es de 73 personas fallecidas, de las cuales cinco perdieron la vida en el lugar, las otras perdieron la vida en el esfuerzo para poderlas atender”, apuntó el mandatario antes de puntualizar que el número de lesionados es de 74, de las cuales 50 son atendidas en hospitales de la Ciudad de México, Estado de México, Querétaro y Guanajuato; y el resto en Hidalgo.

Del total de lesionados, 7 eran menores de edad, uno de ellos es de 12 años; 30 más tienen entre 18 y 29 años, según apuntó el mandatario.

Agregó que las autoridades municipales ayudarán a las familias de los deudos respecto a la entrega de las actas de fallecimiento e información que requieran; mientras a quienes asisten a los heridos se les facilitará la respuesta de los médicos así como su estadía en los hospitales.

Sin embargo, apuntó que bajan las posibilidades de encontrar a más personas en el lugar siniestrado mientras que los estados de los heridos se agravan al paso de las horas. Por ello, ya se ha establecido la comunicación con Galveston en Texas, Estados Unidos, para enviar casos graves, y se solicitaron los protocolos de la Fundación Michou y Mau.

El secretario de Salud, Jorge Alcocer, informó que el ISSSTE e IMSS asisten a las tareas de atención a los lesionados, “hay 80 personas afectadas, 49 son jóvenes de 15 a 34 años”. Posteriormente precisó que inicialmente llegaron a los hospitales 80 personas, de las cuales 7 fallecieron.

Además, garantizó que hay suficiente abasto para atender a las víctimas, tanto en el país como al exterior. Por ello, apuntó que es viable rescatar sus vidas, “hemos propuesto tener dos grupos de especialistas” dedicados a brindar atención a los afectados.

A su vez, el procurador del Estado de Hidalgo, Raúl Arroyo González, informó que desde ayer, 60 peritos y 80 policías de Investigación conformaron un equipo de trabajo para indagar las causas de la explosión, los cuales entraron a la zona cero durante las primeras horas de este sábado.

Ya en el campo, los especialistas encontraron seis cuerpos completos y 57 partes humanas. Solo cuatro de ellos fueron identificados plenamente, faltan dos por hacerlo, y para 54 de los otros 57 serán necesarias pruebas antropológicas y genéticas que no hayan sido comprometidas, según apuntó el funcionario.

Asimismo, el fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, precisó que ya se trabaja en identificar las causas del siniestro. En cuanto a los primeros reportes, explicó que el ducto contenía gas de alto octanaje, mucho más peligroso e inflamable ante la fricción de la ropa sintética que vestían los presentes y que pudo desatar la chispa inicial.

Sin embargo, señaló que solo es una hipótesis a la que llegaron los peritos, por lo que esperarán a tener más evidencias para formalizar la investigación.

Además, los funcionarios subrayaron que hasta el momento no hay ningún detenido por los hechos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que se ha decidido transparentar toda la investigación al respecto. En rueda de preguntas y respuestas, el mandatario adelantó que seguirá la vigilancia a los ductos; sin embargo, apuntó que muchos de ellos son viejos, por ejemplo el accidentado data de la década de los 70. Esto, subrayó, aumentó el riesgo.

Sobre el abasto en las estaciones de servicio, López Obrador confió en que la próxima semana ya arranque completamente el despacho a través de pipas en todo el país con nuevas unidades. Asimismo, apuntó que lejos de buscar un solo responsable, quien ocasiona este tipo de accidentes es la pobreza que enfrenta la población y que la lleva a delinquir.

Agregó que no serán cerrados todos los ductos debido a que no podrían satisfacer las necesidades de la población, “es lo más económico” reconoció. Por ello, consideró necesario reforzarlos “con una nueva tecnología”.

López Obrador subrayó que se dará asistencia a las familias de las víctimas, “es la gente más pobre”. Respecto a si fue un acto de sabotaje contra su estrategia, apuntó que esperará a las investigaciones y no hará especulaciones; aunque subrayó que seguirá la misma “cero tolerancia a la corrupción”.

Respecto a la presencia de fuerzas de seguridad en la fuga previo al accidente, el mandatario apuntó que fue por “no se pueden enfrentar estos actos con fuerzas coercitivas” debido a que se trataría de represión contra el pueblo y sería riesgoso para ambas partes.

Redacción