Ciudad de México, México (24 de agosto de 2018).- Uno de los graves problemas de salud que enfrenta nuestra sociedad es el sobrepeso y la obesidad, los cuales se determinan mediante el índice de masa corporal (IMC).

El IMC se calcula dividiendo los kilogramos de peso por el cuadrado de la estatura en metros (IMC = peso [kg]/ estatura [m2]).

De acuerdo con el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de los Estados Unidos (NHLBI), el sobrepeso se define como un IMC de más de 25 y la obesidad si el IMC es superior a 30. Por ello, se considera que el IMC es inversamente proporcional al estado físico, es decir, cuanto más alto es tu IMC, será menos probable que tengas un buen estado físico.

Composición corporal Índice de masa corporal (IMC)
Peso inferior al normal Menos de 18.5
Normal 18.5 – 24.9
Peso superior al normal (sobrepeso) 25.0 – 29.9
Obesidad Más de 30.0

Además del IMC, es importante tomar en cuenta otras mediciones como el peso y porcetaje de grasa, así como el porcentaje de agua en el cuerpo y la masa ósea. Todos estos datos nos ayudarán a tener más certeza de nuestro estado de salud, para lo cual es importante tener en cuenta el sexo de la persona, edad y el nivel de actividad que realice.

Grasa corporal

El peso de grasa corporal es el que indica el peso de la grasa que tiene tu cuerpo. Es importante que el cuerpo almacene ciertos niveles de grasa para funcionar adecuadamente; sin embargo, tener mucha o poca grasa corporal puede ser peligroso; por ejemplo, una persona puede tener un peso perfectamente saludable, pero tal vez tenga mucha o muy poca grasa corporal.

¿Cómo se mide?

El método más utilizado es la impedancia bioeléctrica (AIB. Este método indirecto para determinar el índice de grasa corporal comienza cuando una corriente eléctrica segura y muy baja es enviada a través del cuerpo. La corriente eléctrica fluye más rápidamente por el agua y el músculo que por el hueso y la grasa. Los dispositivos utilizados miden la velocidad de la corriente. Basándose en este número, el dispositivo calcula el índice de grasa corporal utilizando una fórmula matemática de múltiples pasos.

Agua corporal

Los estándares generales de salud indican que uno debe consumir aproximadamente 64 onzas de agua por día proveniente de alimentos y líquidos para mantener un nivel saludable de hidratación. Esto ayudará a mejorar todos los aspectos de la salud y contribuirá a una sensación de bienestar general. Si tus niveles de hidratación son más bajos que el promedio, debes aumentar tu ingesta de agua para alcanzar el nivel óptimo.

¿Cómo se mide?

El nivel de hidratación se mide también con el análisis de impedancia bioeléctrica (AIB). Teniendo en cuenta la edad y el sexo del usuario, se hace un cálculo que determina el porcentaje de agua.
No se recomienda medir la hidratación en ciertos momentos ya que es posible que los niveles no sean normales como: después de hacer ejercicio, antes o después de tomar un vaso de agua, durante o inmediatamente después de los ciclos menstruales.

Los niveles por debajo de 45% de agua se consideran bajos, entre el 45% y el 60% se consideran normales y por arriba del 60% se consideran niveles altos.

Masa ósea

El hueso es un tejido vivo y en crecimiento. Durante la juventud, tu cuerpo reemplaza el tejido óseo con mayor rapidez de la que lo pierde. En los primeros años de la adultez, la masa ósea está en su pico máximo; posteriormente, el tejido óseo comienza a disminuir más rápidamente de lo que se regenera y la masa ósea disminuye. Pero es un proceso largo y muy lento que se puede desacelerar aún más con dietas ricas en calcio y ejercicios con carga.

La mayoría de las personas no necesitan controlar su índice de masa ósea, pero determinados grupos, como mujeres posmenopáusicas, hombres y mujeres con ciertas enfermedades o cualquier persona que tome medicamentos que afecten al tejido óseo deberían estar pendientes de las disminuciones del índice de masa ósea. Es importante medir los cambios en tu masa ósea a lo largo de varios años. Intenta mantener los huesos saludables haciendo ejercicio periódicamente y llevando una dieta rica en calcio.

En todo caso, es importante acudir con médicos y especialistas para que con su ayuda podamos alcanzar niveles óptimos, y por consiguiente, una mejor salud física.

Redacción