Ciudad de México, México (13 de Julio de 2021).- Era el agobiante agosto de 1994 y en Cuba faltaba la comida, los apagones duraban horas y había una enorme presión de quienes buscaban irse a Estados Unidos por cualquier vía. Miles de cubanos se lanzaron a las calles y fue necesario que el propio Fidel Castro se apersonara ante los manifestantes y dialogara con ellos para disuadirlos.