Cd. de México (29 agosto 2025).- La Comisión Permanente del Congreso de la Unión vivió este viernes una sesión marcada por recriminaciones mutuas entre legisladores de Morena y del PRI, luego del altercado ocurrido el pasado 27 de agosto, cuando Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, y Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Mesa Directiva, intercambiaron empujones en la tribuna del antiguo Senado.

En la sesión se dio lectura de un pronunciamiento aprobado por la mayoría oficialista, en el que se condena la actuación de legisladores priistas y se anuncia la presentación de denuncias penales.
Fernández Noroña leyó el documento que acusa a los diputados Rubén Moreira, Eruviel Alonso, Carlos Gutiérrez, así como a los senadores Pablo Angulo y Alejandro Moreno, de haber orquestado una agresión.
“El Congreso condena con absoluta energía la cobarde y brutal agresión que seis legisladores del PRI organizaron, planearon e instrumentaron con alevosía y ventaja contra el senador presidente de la Comisión Permanente, la diputada Dolores Padierna y un trabajador del Senado. Tomando en consideración la gravedad de los hechos, los agredidos presentaron las denuncias penales correspondientes. En la historia del Congreso nunca se había agredido a una persona presidenta de alguno de sus órganos”, señaló el pronunciamiento entre protestas priistas.
El documento también exhorta al PRI a “detener sus acciones violentas y conducirse con institucionalidad” y pide a las mesas directivas de ambas cámaras dar seguimiento a las denuncias presentadas.
PRI responde: “No dejaremos espacios vacíos”
Previo a la lectura del pronunciamiento, Alejandro Moreno defendió a su partido y acusó a Morena de intentar silenciar a la oposición.
“No podemos permitir que se violente, que se ofenda, que se ataque a los legisladores, que no se cumplan los acuerdos y que no se nos quiera dar la palabra. Quien detenta el poder tiene que escuchar a la oposición, aunque no le guste. Lo que pasa en este Senado es consecuencia de siete años de ataques y persecución contra los opositores”, afirmó.
El priista también criticó directamente a Fernández Noroña, de quien dijo no puede “hacerse el sentido o el frágil” cuando ha sido “constante en la provocación, el insulto y el ofender a la oposición”.
En medio del debate, Rubén Moreira, coordinador priista en la Cámara de Diputados, reclamó el despliegue de seguridad con vallas y elementos antimotines alrededor del Senado.
“¿Por qué está cercado el Senado con granaderos, si somos tres o cuatro personas?”, cuestionó.
La visita de Marco Rubio, nuevo frente de polémica
Moreno Cárdenas aprovechó para criticar la próxima visita del senador estadounidense Marco Rubio, a quien identificó erróneamente como “secretario de Estado”.
Señaló que sería una incongruencia recibirlo con interlocutores como Noroña.
“Lo recibe este personaje con fotos con el narcodictador Nicolás Maduro. ¿Ese es el mensaje al gobierno de Estados Unidos? Y luego con Manuel Bartlett, señalado de participar en el asesinato del agente de la DEA Kiki Camarena. ¿Así van a recibirlo? Eso no ayuda ni a su presidenta ni a su gobierno. Que se pongan a trabajar por el país”, advirtió.

Los revolucionarios se convirtieron en fachos
La confrontación subió de tono cuando Rubén Moreira acusó a Morena de actuar con autoritarismo:
“Los revolucionarios se convirtieron en fachos. Fachos son lo que son: quítenos el fuero, fachos”.
El legislador pidió además que se mostraran en tribuna los episodios en los que Fernández Noroña, cuando era opositor, protagonizó altercados y agresiones.

En contraste, Dolores Padierna, diputada de Morena, reconoció que la personalidad de Noroña es polémica, pero llamó a su partido a la responsabilidad política.
“Él es una personalidad con su propio estilo, así ha sido siempre. Nosotros no podemos echarle gasolina al fuego. Hoy nos toca ser factor de estabilidad y de serenidad porque ya cambiamos: antes estábamos allá, ahora estamos aquí”.
Ángel Gallegos