Cd. de México (05 junio 2025).- La Corte Suprema de Estados Unidos desestimó una demanda del gobierno de México que alegaba que los fabricantes de armas estadounidenses debían ser considerados responsables de la violencia de los cárteles en la frontera suroeste.

El alto tribunal concluyó que la legislación estadounidense exime de responsabilidad a los fabricantes de armas.
La decisión blinda a las empresas de una demanda que reclamaba miles de millones en daños y perjuicios.
La jueza Elena Kagan escribió la decisión unánime, en una opinión que explicaba por qué la Ley de Protección del Comercio Legal de Armas (que permite que las demandas sigan adelante si se basan en una violación subyacente de una ley estatal o federal) no permite que la demanda contra México avance:
“La demanda de México no alega de forma plausible que los fabricantes demandados ayudaron e instigaron la venta ilegal de armas de fuego a traficantes mexicanos”, escribió Kagan para el tribunal.
“No tenemos dudas de que, como afirma la denuncia, algunas de esas ventas tienen lugar, y que los fabricantes saben que sucede”.
“La excepción predicada permite la responsabilidad por complicidad solo cuando un demandante hace una alegación plausible de que un fabricante de armas ‘participó en’ una violación de la ley relativa a armas de fuego ‘como en algo que (deseaba) llevar a cabo’ y trató de hacer que tuviera éxito”, agregó Kagan.
“Dado que la demanda de México no lo hace, los fabricantes demandados conservan la inmunidad que les otorga la PLCAA”.
México presentó en 2021 una demanda por US$10.000 millones contra los principales fabricantes de armas de fuego en Estados Unidos, a quienes acusa de fomentar la violencia de los carteles. Poniendo el foco en un producto que está contribuyendo al caos en la frontera.
La demanda llega en un momento especialmente tenso en su relación con Estados Unidos, ya que Donald Trump ha presionado al país para que controle aún más el flujo de migrantes y drogas hacia el norte.
Agencias