Cd. de México (21 septiembre 2024).- Los exsargentos José Fernando Cataño Durango, José Gabriel Sáez Angulo y Eduban Rodríguez Cardona se encuentran desaparecidos, sus esposas denunciaron que fueron engañados con falsos trabajos en México y que de un momento para otro perdieron su rastro.

Según informó la Unidad Investigativa de El Tiempo, los exmilitares colombianos fueron reclutados por una empresa de Medellín nombrada VIP Logistic Group SAS, que habría logrado convencer a los exsargentos para que viajaran a México, donde trabajarían como escoltas, específicamente, en Durango y Michoacán, donde supuestamente, su labor consistiría en cuidar cultivos de aguacates y de cítricos.

De acuerdo con información de Infobae, Jackeline del Valle, esposa de José Gabriel Sáez, aseguró que dicha oferta de trabajo la recibió por WhatsApp y los reclutadores exigieron unos documentos para que el exmilitar pudiera llegar al país sin problema y empezar a trabajar.

“El papeleo se realizó por medio de un intermediario al que llamaban ‘El Calvo’, también retirado del Ejército”, aseveró la mujer.

Fue así como, el 29 de septiembre de 2023, Sáenz viajó a México. Estando en Michoacán, el exsargento sí hizo tareas de vigilancia y custodia en una plantación, pero tuvo que dejar todos sus documentos en manos de los supuestos empleadores. El 1 de enero de 2024, fue trasladado a unas minas de hierro, donde no había señal, y el 6 de enero la mujer recibió una llamada de una persona desconocida, que la indicó que su esposo había muerto en combate.

El representante de la empresa en cuestión es un exmilitar identificado como Luis Carlos Pacheco Pantoja, que negó estar relacionado con las desapariciones de los exsargentos; su compañía únicamente se dedica a formar civiles para que sean vigilantes y su objeto social es el turismo y el transporte. Además, precisó que dichas formaciones las hacen con alianzas con academias.

Y, aunque por su compañía han pasado muchas personas, aseguró tener certeza de que ninguna de ellas ha salido del país.

Nosotros no mandamos gente al exterior”, sostuvo. Sin embargo, eso contraría información sobre él, en la que se le relaciona como capacitador de militares y capacitador para prestación de servicios de seguridad tanto en Colombia como en otros países.

Asimismo, se respaldó diciendo que la empresa involucrada en las desapariciones dejó de funcionar en agosto, porque ahora se encuentra trabajando como celador.

En otro caso, del suboficial del Ejército, Andrés Mauricio Cáceres Arciniegas, quien llegó a México con el mismo objetivo, vigilar una plantación de limones y los vehículos en los que las frutas eran transportadas, trabajo por el que ganaría $7 millones, pero resultó ser un fraude.

Jelen Marulanda, esposa del exmilitar, aseguró que la oferta laboral surgió inesperadamente por medio de un amigo, quien le aseguró estar en ese país trabajando y ganando muy buen dinero por hacer labores de escolta.

Dijo que allá iban a trabajar en seguridad y que les pagaban muy bien, y que a los seis meses ellos podían sacar el pasaporte mexicano para poder venir a su casa cada seis meses”

Sin embargo, de acuerdo con El Tiempo, el suboficial terminó involucrado con un cartel del narcotráfico, por lo que decidió escapar por el sur del país, para poder regresar a Colombia. Su esposa contó que los criminales con los que se topó lo estaban persiguiendo. Tras cinco días de permanecer a la intemperie, el ciudadano colombiano fue hallado con vida, pero con un grave cuadro de deshidratación.

Con información de Infobae

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