Ciudad de México, México (22 de Febrero de 2021).- Emma Coronel está acusada por el gobierno de Estados Unidos de ser pieza clave en las operaciones de narcotráfico del cártel de Sinaloa y de pagar tres millones de dólares para que Joaquín El “Chapo” Guzmán intentara fugarse por segunda vez del penal de El Altiplano nuevamente a través de un túnel.

El arresto en Virginia de la esposa del capo se basa principalmente en la declaración jurada que hizo el testigo colaborador Dámaso López, “El Licenciado” -compadre del capo-, durante el “juicio del siglo” que se llevó a cabo en 2019 en una corte de Nueva York y que derivó en la sentencia de cadena perpetua contra Guzmán.

Según su testimonio (después de la reaprehensión de Guzmán el 8 de enero de 2016 tras su fuga de El Altiplano en 2015) se reunión con Emma, quien le dio un millón de dólares para un nuevo plan de escape y le dijo que pagó dos millones de dólares a un funcionario mexicano de alto nivel encargado de supervisar los penales federales.

Sin embargo, la fuga no se concretó porque a Guzmán se le trasladó a la prisión de Ciudad Juárez, sin regresar a El Altiplano, y fue extraditado.

Agentes del FBI detuvieron a Coronel con base en una denuncia penal en la que el Departamento de Justicia estadounidense puntualiza que se le acusa de distribuir un kilo o más de heroína, cinco kilogramos o más de cocaína, una tonelada o más de mariguana y 500 gramos o más de metanfetaminas.

La investigación señala que Coronel “creció con conocimientos sobre la industria del narcotráfico y se casó con Guzmán cuando era una adolescente.

Además, indica que esta mujer conspiró en la fuga de El Chapo de El Altiplano el 11 de julio de 2015 mediante un narcotúnel.

Ignacio Alzaga (@alzagareporter).